Las construcciones antisísmicas chilenas se ganan la admiración internacional

Nuevamente fuimos víctimas de un fuerte movimiento telúrico que fue percibido en la zona centro-norte del país y que además fue seguido de un tsunami que causó daños importantes en la costa. Desde la noche del 16 de septiembre, cuando este terremoto de 8,4 grados en la escala Richter sacudió las Fiestas Patrias, se han sucedido más de 700 réplicas de distintas intensidades, sobre todo en las ciudades de la IV Región, cercanas al epicentro.

Tanto en esta oportunidad, como en otras anteriores, a la comunidad internacional le ha llamado fuertemente la atención que la magnitud de los movimientos percibidos no han tenido las repercusiones que un sismo de estas características causa en la mayoría de los países alrededor del mundo, donde un gran porcentaje de las construcciones se dañan de forma importante o se desploman. José Antonio Molpeceres, Coordinador de Naciones Unidas en Chile, declaró: “Al mundo le cuesta mucho creer que no se haya caído ningún edificio, eso no es normal. El resto del mundo ve a Chile como un ejemplo de cómo hacer las cosas bien frente a los desastres naturales”.

 

El secreto de las construcciones chilenas

Al ser uno de los países más sísmico del mundo, durante los últimos 50 años se han tomado las precauciones necesarias en materia de construcción. Antes de comenzar a edificar se requiere una autorización que valide el cumplimiento de las normativas y regulaciones pertinentes. Las normas Nch.433 y la Nch.2369, estandarizan las metodologías y los procedimientos del cálculo antisísmico de edificios y del diseño sísmico de estructuras e instalaciones industriales, respectivamente.

Para cumplir con esta reglamentación, un requerimiento importante es trabajar con materiales sismo-resistentes. Es por ello que la utilización de paneles Covintec o de hormigón armado se debe hacer en combinación con el acero, ya que se disipa la energía para mantener la resistencia. Además, la flexibilidad de estas estructuras permite que las edificaciones se adapten al movimiento y no colapsen.

Actualmente, las nuevas construcciones incorporan elementos aislantes y disipadores sísmicos, los cuales evitan que el movimiento terrestre se transmita a la estructura y favorecen que la energía sea absorbida. Asimismo, los estudios de suelo evalúan que los cimientos sean los adecuados. “A cada tipo de suelo corresponde un cálculo específico para el tamaño, forma, profundidad y resistencia de las fundaciones”, explica Sebastián Gray, Presidente del Colegio de Arquitectos de Chile.

“Es impensable construir, por lo menos en zonas urbanas, sin atender al cuerpo normativo legal”, comenta Gray. Dentro de estas normas se prevén tres tipos de terremotos en función de su intensidad: moderados, fuertes y severos. En cada una de las categorías se establece el grado de daño que podría presentarse en las construcciones, pero en ninguna de ellas deberían colapsar las estructuras.

 

“Mejor prevenir que lamentar”

La vasta experiencia que tiene Chile en materia sísmica ha permitido ir perfeccionando las normativas y creando una conciencia colectiva de que es necesario cumplirlas para salvar vidas humanas. El uso de ciertos materiales definidos y la realización de los estudios previos a la construcción, a pesar de que encarecen los proyectos, se respetan cada vez más, lo cual es notorio en la disminución de catástrofes que lamentar.

Para prevenir posibles desgracias producto de un terremoto, en Chile se realizan constantemente simulacros en empresas e instituciones y capacitaciones para preparar a la ciudadanía a enfrentar este fenómeno natural. Vivimos en un país construido a prueba de movimientos sísmicos y cada evento es una oportunidad para seguir mejorando la reacción de los actores sociales.

Particularmente este año, el Simulacro Excercise (Simex) que se realiza anualmente en un país distinto, en esta oportunidad fue en Chile. Expertos en catástrofes naturales de diversas partes del mundo vinieron a nuestro país para evaluar y aprender de la capacidad de reacción de los organismos de emergencia frente a un sismo de grandes proporciones. En este contexto se elogió el buen manejo mostrado por toda la comunidad y por las autoridades durante el reciente terremoto.

Fuente: BBC