5 acciones que mejorarán la vida de las personas y convertirán los espacios públicos en el corazón de la ciudad

A diferencia de décadas pasadas, la vida de los habitantes de una ciudad ocurre más dentro de sus propias casas o en lugares cerrados como el mall, el metro o una micro. Esto muchas veces puede tornarse agotador y estresante para las personas, más si no tienen la posibilidad monetaria de “escapar de la ciudad”. Precisamente por este punto es que los espacios públicos son esenciales para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

Basado en esta necesidad contemporánea, Gehl Institute, encabezado por el reconocido arquitecto y diseñador urbano Jan Gehl, lanzó una guía gratuita sobre cómo los alcaldes pueden mejorar la vida pública de las personas. Para ello, el profesional realizó una serie de estudios que buscan transformar la manera en que las ciudades se conforman, haciendo de los espacios públicos un “motor intencional de diseño, política y gobernanza”.

Aunque el manual está dirigido a quienes dirigen las ciudades, sus premisas pueden ser de utilidad para los profesionales de la construcción, pues es fundamental que su trabajo también se vincule con el desarrollo de urbes enfocadas en las personas.

La vida pública tiene diversas cualidades según su contexto, sin embargo, la esencia es que sean espacios accesibles, inclusivos, seguros y vibrantes. Para ello, Gehl Institute plantea cinco estrategias sobre cómo fomentar la vida en los espacios públicos.

Medir: Definir el número de espacios públicos y considerar en cuáles los habitantes pasan su tiempo. Además, enfocar las métricas en las personas para identificar su comportamiento en los lugares.

Invitar: realizar un calendario de proyectos para que los habitantes se involucren desde el inicio en el mejoramiento de los espacios. Incluir a los grupos ciudadanos cuando se estén gestando los proyectos urbanos permitirá que el foco siempre esté en las personas por sobre las construcciones.

Hacer:  Gehl Institute recomienda que antes de comenzar un proyecto nuevo de espacio público, se considere mejor la realización de intervenciones temporales que aprovechen lo existente y que apunten a generar un cambio en el largo plazo.

Desarrollar: Considerar al armar un proyecto que este no sea rígido, es decir, que permita la posibilidad de trabajarlo por etapas donde se considere la evaluación en ciertos pasos, la experimentación y que sea permeable al contexto en el que se está creando.

Formalizar: Para que el desarrollo de proyectos urbanos sea un éxito tanto para quienes lo crean como para quienes disfrutarán de su creación, es fundamental establecer de manera formal e institucionalizada que el proyecto esté centrado en las personas e incorporar su realidad en los procesos de planificación. Esto permitirá que la iniciativa efectivamente cumpla su objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas y contribuirá a que la ciudad sea un lugar más equitativo, habitable y vibrante.

El manual puede ser revisado en el siguiente link, donde además se incluyen estrategias y ejemplos realizados en ciudades como San Francisco, Copenhague y Nueva York.

Fuente: Plataforma Urbana