¿Vivienda nueva? Conoce los cinco problemas más frecuentes

El guardapolvo suelto, una tableta del piso flotante levantada o una fuga en las cañerías del baño, son algunos de los típicos problemas que comienzan a aparecer durante el primer año luego de la recepción del inmueble. Ciertos inconvenientes son responsabilidad de la construcción, mientras que en otros casos se debe al mantenimiento –o falta de mantenimiento– de los mismos usuarios. Es por ello que se recalca la importancia del manual con instrucciones entregado por las inmobiliarias con las tareas a realizar para el correcto cuidado de la propiedad.

Según Tomás Cartagena, Director Ejecutivo de Best Place to Live, empresa de análisis de la post venta en base a las notificaciones de los clientes, “el 60% de las observaciones de los usuarios son leves y entre el 2% y %3 de una gravedad tal, que los compradores no quisieron recibir la vivienda”.

Teniendo en cuenta que algunos inconvenientes son perceptibles desde la recepción de la propiedad y otros aparecen con el tiempo y el uso de las instalaciones, Planok, empresa experta en servicios tecnológico para inmobiliarias, hizo un estudio en el cual se cuantificaron los problemas más recurrentes reportados durante el primer año en la postventa. Los datos fueron recopilados por requerimientos hechos a 38 inmobiliarias y constructoras y suman un total de 7.859 casos que fueron cerrados hasta el primer trimestre de 2015. La totalidad cumplió el proceso a cabalidad, desde la notificación del problema por el cliente, su reparación y su declaración de conformidad.

Según este estudio, los problemas más frecuentes son:

– Pintura: En ciertas situaciones puede haber diferencias de tonalidad en la pintura de una superficie con respecto a otra, lo cual es atribuido a una falta de uniformidad en las manos de pintura. Otro problema que tiende a surgir es la aparición de humedad que genera una mancha constante en paredes o techos.

– Cerámicas: Hay diversas variables, una es que una misma área tenga diversos tipos de cerámicas debido a que el material se descontinuó y fue reemplazado por otro similar en el proceso de construcción. También es frecuente ver cerámica quebradas, porque el adhesivo no se pegó bien, o fisuras debido a un mal fraguado.

– Ductos: Entendido como la canalización general, ya sea las cañerías de baños y cocinas o la parte eléctrica del inmueble. El problema más recurrente es el taponeo del alcantarillado con materiales de desecho de la construcción, lo cual requiere de una inspección completa de los ductos en base a los planos

– Sellado: Las terminaciones que sellan rendijas y uniones al no estar bien realizados pueden provocar desde filtraciones de aire –en el caso de las ventanas– hasta inundaciones en la vivienda –en el caso de las cañerías–.

– Cerraduras: Alguna de las fallas más frecuentes es que no cumpla la función de cerrar un área o la misma propiedad. Las razones son diversas, desde que la instalación no se hizo de manera adecuada hasta la mala calidad del material utilizado.